This website uses cookies to personalise content, ads and analyse traffic. By using this website, you agree to the use of cookies.

Autor: Gustavo Herrera Dublán y colaboradores. 2016©

https://www.facebook.com/groups/elrincondesolucionestv/


martes, 7 de enero de 2014

El cliente es primero.


 *Artículo de opinión.

¿Quién es el autor de tan sencillo pero ingenioso juego de palabras? Lo ignoro.  ¿Cuál sería la fecha exacta en que esta frase tan desgastada en nuestros días, se dijo de origen?  ¿La construcción gramatical, acaso escapó de alguna facultad de Economía?

Es muy penoso que en negociaciones como la nuestra, la del técnico reparador, una frase tan célebre pierda su esencia de raíz para convertirse en simple perorata.  Estamos tan habituados en argüirla o escucharla sin sospechar siquiera el verdadero significado que ésta guarda de fondo.  En el gremio electrónico, ese fondo significa todo, incluida la propia existencia.  Un centro de servicio carente de cartera de clientes, sencillamente está condenado a desaparecer.   

Actualmente, la ardua labor de hacer clientela resulta tan difícil como dar servicio a equipo electrónico fabricado en los presentes días de este año 2014 inscrito en el vanguardista siglo XXI, la era de la evolución absoluta y sin freno en materia de Comunicaciones y Electrónica.  Nos vamos preparando para todo ello, estudiamos, investigamos, por la red compartimos los conocimientos, ayudamos a quien solicita apoyo y también recibimos ayuda referente a todo aquello que nos inquieta o desconcierta. 

Sin lugar a duda, la irrupción de la Internet exacerba la gran pasión que muchos sentimos por la Electrónica, hasta el punto de desbordarla.  De este modo es que dentro del taller, frecuentemente nos olvidamos de otros asuntos que no dejan de ser importantes. En primer lugar y por riguroso recuento, se inscribe la debida atención a toda persona que visita nuestro Centro de Servicio porque de entre todas ellas, se estará en posibilidad de crear, día con día, una cartera de clientes eficaz y tan suficiente como para dar sustentabilidad a nuestra negociación.

EL ARTE DE HACER CLIENTES

Existen diversos factores que directa e indirectamente intervienen en el difícil arte de hacer clientes los cuales bien se pueden clasificar dentro de un par de grupos.  Por un lado, estarían aquellos factores relacionados con la personalidad, el carácter y los conocimientos de la rama en Electrónica que el técnico de servicio posea y por el otro, la calidad, orden, adecuación, presentación y disponibilidad de las instalaciones en donde éste presta el servicio electrónico y atiende a sus futuros clientes.  Con el paso del tiempo, la constancia y la perfecta armonía de ambas características podrán ir de la mano y constituirse en algo indisoluble.   El éxito profesional y comercial vendrá enseguida.  Fuera de tales preceptos, sería inimaginable concebirlo.

CONOCIMIENTOS, PERSONALIDAD Y CARÁCTER

En cuanto a conocimientos de la rama de Electrónica, es responsabilidad absoluta  del técnico de servicio dotarse de todos los que pueda, esto de acuerdo al servicio que éste pretende ofrecer al público, sean equipos de audio y video, telefonía celular, computación, videojuegos y otras ocupaciones que la generosa ciencia electrónica pone a su alcance.  Lo ideal sería egresar de alguna escuela especializada en la propia rama que él desea desempeñar y sobre todo, que le apasione.  Que sólo le guste, nunca será razón suficiente para ejercer un trabajo como el nuestro, lleno de tantos ingredientes y sobre todo, de gran responsabilidad.

Sumado a la gran bibliografía de consulta que de la rama existe en la actualidad, la capacitación constante que brindan algunos cursos de actualización es tarea que jamás se deja para después. Lo justo sería que, al igual en que lo hace una PC, el técnico de servicio constantemente se actualice.  La Internet, supone el mejor de los instrumentos a su alcance.  Un técnico de servicio con conocimientos plenos y vigentes de la rama, siempre estará en suprema ventaja respecto de sus pares que pocas veces o jamás aceptan la capacitación como vía de desarrollo intelectual.

El carácter y la personalidad que el cliente advierte en el técnico de servicio, influyen notablemente si de entrar en tratos mercantiles, se trata.  Sin duda y con cierto recelo, el aspecto físico personal deberá cuidarse en todo momento.  Un tipo desaliñado –por ejemplo sin afeitar– y mal vestido, no está en condición de ofrecer una atención apropiada, características que en nada favorecen a la labor de atraer clientela.  El asunto empeora cuando éste demuestra el agrado por tomar bebidas embriagantes, despojado de toda discreción y en su propia negociación.  Escribo esto último porque he sido testigo constante de ello.  Seguramente también mis lectores y amigos habrán visto episodios igual de penosos y que en todo momento, aniquilan cualquier negociación, sin importar si quien lo atiende, es poseedor magnánimo de la rama de Electrónica.  También es cierto que mucha gente del gremio es abstemia y sin embargo, no falta el momento en que es necesario poner a salvo las instalaciones de trabajo respecto de amigos que sólo buscan un sitio para embriagarse.  ¿Les ha ocurrido? A este servidor, sí.

Si nada de lo anterior acontece y por el contrario, el técnico de servicio, además de vestir con pulcritud, posee los mejores hábitos de higiene, lo deseable es que todo el tiempo, en la atención del cliente, se conduzca con la amabilidad con la que a él le gustaría ser tratado: Por ejemplo, al momento en que visita un taller mecánico, va en busca de un cerrajero o acude a consulta médica.

CALIDAD, ORDEN, ADECUACIÓN Y PRESENTACIÓN DE INSTALACIONES

En materia de reparaciones electrónicas, la disciplina exige en todo momento la procuración de instalaciones apropiadas para que además de ejercerlas con responsabilidad, también se realicen en plena comodidad.

El técnico de servicio cuidará mucho mejor la salud visual en comparación de otros compañeros que por razones incomprendidas, se habitúan en trabajar en un lugar sin la suficiente luminosidad; algunos de ellos, lo hacen casi en penumbras.  Conozco talleres de servicio a donde he sido invitado, que a la vista presentan tal clase de deficiencias y cuyos propietarios jamás se preocupan por un aspecto tan importante, como el de procurar una correcta iluminación para el área de trabajo.  De tal descuido es que también se desprenden aquellos errores que empeoran la situación de un equipo electrónico o de plano, que la falla de origen, entre penumbras, sea mucho más complicada de localizar.  Lo apropiado en todo caso, sería la construcción de mesas en acabados claros y la instalación de lámparas fluorescentes.

En relación a la oficina de recepción de aparatos, también es cierto que entre muchos de nosotros existe el mal hábito de ocupar el espacio para hacer revisiones, reparaciones, fumar y hasta para tomar los alimentos o realizar actividades ajenas al trabajo.  Con frecuencia, he visto mesas de recepción ocupadas en su totalidad por gran cantidad de objetos, herramienta desperdigada por todas partes, incluyendo equipo electrónico desarmado y hasta arrumbado en el suelo.  Sobre esto, hay amigos que suelen llegar más lejos: Al momento en que abren su negociación, es tan común observar que la primera de sus tareas consiste en sacar a la banqueta, de 4 a 8 aparatos –casi todos ellos televisores a TRC–, que enciman uno sobre el otro y sin el menor empacho, labor apremiante para así acceder al pequeño refugio en donde afirman trabajar.  De tal suerte, los aparatos se quedan en plena calle, a la vista de todo aquél que pase por el lugar.  ¿Cuál es la impresión que un posible cliente se lleva consigo si es testigo de todo esto?

La posible solución consiste en dividir el espacio del taller de servicio en dos, así vengo trabajando desde hace unos 18 años y con muy buenos resultados.  Al frente quedaría la recepción de aparatos acompañada de todos los artículos de oficina: PC, contratos de servicio, archivo, controles administrativos, engrapadora, notas de remisión, venta de productos electrónicos –si los hay-, carta de servicios con sus debidos costos a la vista, publicidad y sobre todo, un enorme orden.  De esta forma, se creará un espacio digno para recibir a los posibles clientes, esta vez, dotado con rostro de recepción.  Los resultados son asombrosamente redituables, el cliente se marcha con una idea opuesta a lo que por lo común, está acostumbrado a ver en otros sitios.

Al fondo, con división apropiada y fuera de la vista del público, el técnico de servicio instalaría los bancos de trabajo, lámparas fluorescentes, instalación eléctrica, anaqueles para acomodar equipo en reparación y una parte idéntica para resguardar los trabajos realizados.  Cajoneras de servicio en sitios que estén al alcance de las manos, así como toda la herramienta y refacciones electrónicas indispensables.  Los equipos que por la razón que fuere se van quedando abandonados, es asunto de revisión periódica la cual a su tiempo, establecerá qué hacer con ellos y entonces, impedir su permanencia absurda e inútil en las propias instalaciones de servicio.

Además, es importante señalar el peor de los hábitos del quehacer electrónico: Por la razón que fuere y a toda costa, hay que evitar el cierre frecuente del taller de servicio o ausentarse dejando a cargo a personas sin el conocimiento absoluto de la rama.  El deber, es cumplir con un horario establecido y dar atención personal a quienes nos honran con su visita.

De no tomar las medidas anteriores o las que el propio técnico considere apropiadas, la frase tan célebre, el cliente es primero, no pasará de ser simple perorata. 

¡Hasta la próxima!

3 comentarios:

  1. muy buenos comentarios para para corregir esa serie de errores en este año.
    muchas gracias por los comentarios Gustavo los pondremos en practica.

    ResponderEliminar
  2. Bueno Don Gustavo, tiene mucha razón, tendré en cuenta el único defecto que usted menciona, el de mantener ordenado mi prestigioso taller, ya que gracias a el es que tengo de comer todos los días, si lo mantengo limpio, ordenado y organizado creo que me daría mejores resultados.
    Por otro lado soy muy apático en mantener aparatos ajenos que necesitan mayor atención, en general trato de que cualquier aparato se mantenga en mi taller una semana no más.
    PD: Siempre leo su blog, me parece muy interesante y enriquece mi mente en sabiduría para afrontar cosas más adelante, siga así.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por tu comentario Oubi. Como tú, hay más gente que es lectora de mi sitio, motivo suficiente para continuar publicando para todos ustedes.

    ¡Hasta pronto!

    ResponderEliminar