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Autor: Gustavo Herrera Dublán y colaboradores. 2016©

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martes, 1 de julio de 2014

Cambiar el Eeprom, praxis común en foros de Electrónica.



*Artículo de opinión.

Eeprom en un sistema de Audio Pioneer.
En los primeros años de la década de los noventa del siglo pasado, surgieron en el mercado los primeros receptores de televisión aprovisionados de un pequeño software contenido en un circuito integrado de memoria electrónicamente borrable, atributo que desde entonces, permite la re-escrituración de sus datos.

Desde sus inicios, el diseño del programa tuvo un propósito claro el cual consistió en disminuir el número de partes en un chasis de televisión, reducir los costos de producción y con ello, colocar el producto al alcance de la economía de cualquier bolsillo. Así convino a los intereses de los dueños de los grandes capitales de la Industria Electrónica en el mundo y no al consumidor, cuando en su tiempo, aquéllos quisieron difundir lo contrario.

Además de cambiar y revolucionar toda práctica de servicio hasta entonces conocida, el surgimiento del software, propició también una idea sumamente reducida -y sobre todo inapropiada- en el imaginario de importante cantidad de personas que dedican su vida laboral a la reparación de receptores de televisión: Cada vez que ésta mayoría enfrenta una avería y sin que importe su origen, parece ser que en su horizonte no existe otra alternativa que no sea la de manipular y/o cambiar los datos contenidos en el Eeprom para "ver qué ocurre".

Con sus honrosas excepciones, no tengo duda de que tal conducta es observada en mayor medida en los técnicos carentes de una formación profesional adecuada, muy en especial, en individuos con deseos fervientes de que todo lo que enfrenten les sea fácil y rápido de resolver.  En efecto, aludo a los personajes que desconocen todo procedimiento de servicio electrónico en busca de la solución justa y que de ejecutarlo con regularidad, les haría aspirar al título que irónicamente se adjudican ante su clientela.  “Servicio profesional en Pantallas de Plasma y LCD”.  Así reza la publicidad colocada en la marquesina de varios establecimientos a lo largo y ancho de la América Latina.

Ese pragmatismo que hoy aprisiona a el ámbito electrónico, manifiesta su verdadera dimensión en los foros de Electrónica en la Internet, castigados sin misericordia con mensajes de pretendida asistencia técnica, escuetos, repetidos todos los días del año al estilo hitleriano, sistemáticamente y hasta la saciedad:

“Cámbiale el Eeprom”
“Reconfigura la memoria”
“Ajusta los parámetros”
“Resetea la memoria”
“Coloca una memoria virgen”

Aunque contengan cierta dosis de veracidad, en el fondo, desde toda perspectiva, tales mensajes resultan irresponsables.  Invitar a una práctica simple y sin más alternativas –las hay y son muchas-, resulta tan absurdo como ver en el cielo una nube y afirmar categórico que lloverá enseguida y que además, hay que ponerse el impermeable y abrir el paraguas.

Los hipotéticos asistentes en los foros de Electrónica, pocas veces o nunca describen la manera apropiada para entrar al SET-UP de un modelo de televisión en particular incluso, ignoran el procedimiento de navegación en las distintas páginas del mismo.  Tampoco toman el cuidado de adviertir  a su alumno sobre los conflictos que la misma práctica suele ocasionar de ejecutarse indebidamente.  Algunos partícipes van más lejos: A riesgo de convertir un tópico en un diálogo con tintes cómico-trágicos, invitan a su discípulo a realizar las tareas enunciadas en un receptor que no lleva Eeprom y en más casos -que tampoco dejan de ser infaustos- ni siquiera se dan cuenta que el posible destinatario de tan iluminada asistencia, es un lector común y corriente; esto es, alguien que ignora por completo la profesión, por ejemplo, el dueño del televisor, el mécanico de la esquina o el empleado público que colecta la basura.

Inmersos en esta atmósfera agobiante, a resumidas cuentas, se entiende -de muy mala forma, claro está- que en caso de consulta técnica tocante a receptores de televisión, es suficiente con acudir a la Internet en donde desde hace tiempo, existe el recetario bestial que ya describí. Para desgracia de el presente, tal ignominia se ha ceñido a sí misma la categoría de algo que parece universal lo cual, sin duda, conduce hacia rumbos equivocados: Nunca faltan personas que vinculan lo universal  -tontería de vocablo tan a la moda de un tiempo a la fecha- con una tarea fácil de ejecutar. Así que mucho cuidado:

Lo que consejero y discípulo deberían saber acerca de un trabajo de reconfiguración, intercambio o reemplazo de un software en receptores de televisión, es que la tarea les reclamará el amplio conocimiento de la materia y además, les exigirá un alto sentido de responsabilidad, factores que brillan por su ausencia en uno y otro, y todo por el simple hecho de ignorar los conocimientos y los aspectos éticos más básicos de la profesión, condición que les favorece para creerla fácil de usurpar.

La ciencia Electrónica es de evolución irreprochable y constante, de modo que los quehaceres en el campo del servicio, no se confinan a una actividad tan insulsa como la de cambiar un Eeprom.

Por salud de la comunidad de reparadores en el mundo, conservo la esperanza de que la praxis, cambie algún día y de este modo, los foros de Electrónica en la Internet, adquieran la utilidad para la cual fueron hechos.

¡Hasta la próxima semana!


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